Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

Buscar este blog

martes, 8 de enero de 2008

Expectativas cuánticas.

Infinidad fractal destituida por el orden,
en el vacío irrepetible de las mentes cósmicas,
vienes hasta mí
trajeada de universos,
galaxias y constelaciones
como burbuja sideral
cubierta de teflón y papel celofán.


Maniatadas quedaron las hipótesis irrelevantes
de calidoscópicos instantes
efímeros y eternos
en un espacio-tiempo
dubitativo e incierto.


Me pregunto qué tiene que decir
el gato de Schrödinger
acerca del observador y sus expectativas.
¿En verdad temor y fe
son las dos caras de la misma moneda?


Creamos realidades
ignorantes de nuestro poder
como reyes Midas
regodeados con sus logros...


¿Serán culpa nuestra los deslaves y aluviones?
¿Seremos nosotros los causantes de huracanes y tornados?


El sentido común dice que no
pero la cuántica dice que sí...




Análisis: Quiero hacer un pequeño análisis de este tema. En la primera estrofa introduzco el concepto "fractal", que proviene de esas matemáticas que estudian el orden implícito en el caos, las matemáticas fractales, por medio de las cuales estoy seguro de que se desvelarán los misterios multidimensionales y cuánticos de nuestro universo. En la segunda y tercera estrofa introduzco el principio de incertidumbre de la mecánica cuántica, el gato de Schrödinger se refiere a un modelo que consiste en un experimento hipotético, según el cual, si colocamos a un gato dentro de una caja cerrada, apuntado por una pistola, que a su vez es activada por el disparo de un electrón, después del disparo el gato estará vivo o muerto según las expectativas del observador del experimento, es decir, si el observador espera que el gato esté vivo, al abrir la caja lo encontrará vivo, si espera que esté muerto, lo encontrará muerto.

De aquí la pregunta acerca del temor y la fe.

En la Biblia, se define la fe como la creencia en lo que no se ve y la certeza en lo que se espera, pero ese concepto está incompleto, ya que eso define también al temor, de manera que la fe sería la creencia en lo "bueno" que no se ve y la certeza de lo "bueno" que se espera, mientras el temor es la creencia en lo "malo" que no se ve y la certeza de lo "malo" que se espera.


A Van Gogh

Mancha a mancha
va forjándose la sombra,
sombra a sombra
va creándose la luz.

De lo indefinido a la definición
pulcra y victoriosa
de un big-bang pictórico.

Elemental trama de fractales
en danza cósmica
sobre el lienzo,
mueven sus deformidades
hacia senderos alquímicos
de formas y figuras redentoras:

Así se forja la obra...
Así se forja el autor
poniendo su alma en el lienzo,
dejándola que juegue con luces y sombras,
experienciando la vida y la muerte;
de suerte
que el arte pictórico
transmute en poema visual.

Alma acuartelada.

¡Ay!, dolor de alma acuartelada
detrás de las garitas furibundas;
alma aislada por barrotes de piel
que busca una brecha al infinito.



Caerán alguna vez los mitos
y serán derrumbadas las barreras,
disiparemos las tinieblas
con las luces álgidas de un poema universal
compuesto por todos los poetas al unísono;
cantado por todos ellos.



¿Estarás allí acaso?
Surgiré de las profundidades ignoradas
de la ausencia más trivial
y sacudiré la estratosfera con mi grito de victoria
cuando todos juntos alcancemos la gloria...



Te envío un beso espiritual y trascendente
que se pierde y extravía en medio de tanta gente.

Auto estima

La mayor de las necesidades insatisfechas;
en este planeta, pleno de murallas y brechas,
es la necesidad de autoestima
cuya satisfacción solo germina
dentro de corazones infantes
gracias a aquellos padres amantes
que se complacen en elogiar
antes de comenzar a criticar.

Y es que el elogio nutre el alma
(y toda vasta sed calma)
la fortalece, la renueva, la refresca,
como agua de manantial.

Carta de presentación

Yo vengo de las sombras y voy hacia la albura;
con un andar vibrante recorro los caminos
que llevan al olvido y dan nuevos destinos.
Nací bajo tinieblas y muero en la cultura.

Yo traigo los abismos tallados en mis ojos
y pueblo con mi rabia los gritos de la historia.
Recojo mis maletas y dejo toda escoria
partiendo hacia el futuro, sin cargas, sin enojos.

Y como el carpintero; que pica rama a rama,
así me abro una brecha en esta vida ignota,
vagando paso a paso cual ser de piel y escama.

Y levantando el vuelo con aires de gaviota
voy deshaciendo nudos, para tejer la trama
de cierta rara euforia que desde mi alma explota.

Cuando sea grande

Cuando yo sea grande
(cuando en verdad sea grande)
quiero tener montañas de dinero
para comprarme un enorme corazón,
más grande que un rascacielos
o incluso mayor que un planeta,
para hospedar en él a toda la humanidad
cuando la humanidad salga de vacaciones
o no tenga donde pasar la noche.

-Pero amigo, los corazones no se venden-
¡Lástima tu!

Culpas y remordimientos.

¿Hasta cuándo las culpas?
¿Hasta cuándo remordimientos?
¿Hasta cuándo este tormento
de pedirnos disculpas?


¿Hasta cuándo reproches?
¿Hasta cuándo lamentos?
¿Hasta cuándo este derroche
de seguir a los vientos?



Tú tienes una historia
larga como el firmamento,
toda plena de escorias
e invisible excremento.



Tú callas los secretos
de viles canalladas
y con gestos muy discretos
te me luces despejada.



Tú escondes los fragmentos
de mil manipulaciones
y de las maquinaciones
de tu negro pensamiento.



Tú luces muy dichosa
aunque eres desdichada,
tu sonrisa gloriosa
es sólo una fachada.



Tú señalas al prójimo
por el miedo desmedido
de verte reflejada
en su rostro dormido.



Tú inculpas al inocente
por la cobardía tenaz
y por el odio inclemente
de un recuerdo fugaz.




Tú invitas a la pasión
a bailar con el pecado
y barres del corazón
los burdeles del pasado.



Y yo beso tu dolor
en ésta; la Nueva Era,
y descubro el candor
de tu eterna primavera.



Y yo ruego al Señor
que se descubran los arcanos
y que en nombre del Amor
nos tomemos de la mano.



Y yo cargo con tu cruz
más ligera que la mía
en espera de la luz
que transforma noche en día.



¿Hasta cuándo culpas?
¿Hasta cuándo remordimientos?
¿Hasta cuándo el descontento
de repetirnos "MEA culpa"?



¿Hasta cuándo las penas?
¿Hasta cuándo maldiciones?
¿Hasta cuándo la condena
anclando las emociones
en el fondo inevitable
de la estima desechable?



Yo sé lo que estás pensando
en este preciso momento,
pero mucho estoy desconfiando
y te digo lo que siento;
lo mismo que tú me dirías:


¡Si tú me cuentas tu historia
también te cuento la mía!
¡Si tú me muestras tu escoria
también te muestro la mía!



Pero callas como el viento
que golpea al firmamento
con su estrepitoso silencio.
Por eso llámame: ¡Inocencio!!

Día de utopía.

¡Qué hermoso día!:
Lleno de alegría,
pleno de osadía
y ganas de compartir.

Qué hermoso es ir
al compás de un universo
que baila sobre un gran verso
de una gaia maravilla.
Y ese sol suelta su hebilla
demostrando su cohesión.

Con razón o sin razón,
cuan hermoso es el vivir
cuando podemos compartir
con el alma entre las manos:
¡como verdaderos hermanos!

¡Qué plácido día!,
lleno de utopía
realizada al fin:
¡Un día de comodín!

Dificultades poéticas.

Sabores enhielantes
encumbran enhiestas elucubraciones;
zorzales en semánticas bandadas
alzan vuelo al infinito.

Desterronando ideas
de parajes intangibles,
propongo una indicción
a las metáforas y alegorías
que hacen hiperbólica sorna
de mis pretensiones,
de mi osadía.

Un carbúnculo estampado
en la etérea mejilla de tu cutis,
me recuerda al símil berroqueño;
que calla y se oculta
tras viandas perecederas
de ávidas culturas.

El poeta

Comprender al poeta tú puedes, hermano
si despojas tu cuerpo del barullo que brama
desde el fondo del alma, sudario mundano;
si levantas los ojos hacia cielos de lata
y lees en las estrellas sus versos de plata.

El poeta es palabra; sangre y fuego que emanan
y aprietan corazones en saludos con alas,
es aliento inspirado en las locas tonadas
que cruzan el espacio en cometa de espadas.
El poeta es la luz que surge de la nada
es el agua del río que quiere ser liberada.

Donde nacen los niños el poeta es un hada,
donde mueren los hombres es la vida apagada,
el poeta es el viento, es la gran fogarada
que toca el firmamento con sus dulces baladas.
Es el fuego y la nieve, la tormenta y la calma.
Para entender al poeta hay que desnudar el alma
colocando nuestro cuerpo en maleta sellada.

Los poetas del mundo hablamos con voz dorada
pues todos estamos tallados con la misma daga.
El poema es amor, canto dulce que engalana
el sentimiento puro que cada corazón calla.
El poema es dolor, herida que nunca sana
grito que rasga las sienes noche y mañana,
atardecer lánguido que luce su sotana.

El poema es alegría, fiesta que se eterniza,
es baile y canto, danza y vino, fiesta y risa.
El poema es el todo, el poema es la nada
es el llanto de un niño o su triste mirada,
es el néctar que liban en el limbo las almas,
el resumen del cosmos expresado en palabras.

No quieras entender al poeta, hermano,
si antes no consigues tu propio ser humano.

Esperanzas

Robaré a la mar profunda sus más íntimas prendas
y al cielo le robaré su estratosfera.
A los rosales les quitaré la sangre
que brota de las heridas de la tierra
y a las selvas y bosques robaré
las esperanzas ancestrales de surgir.



Daré así con un nuevo vivir
sumergido en la naturaleza,
agraciado con su belleza.

Esperanzas de nueva humanidad.

Luces de un cielo caduco en esencia
abren el compás de otra nostalgia,
no me quiero ir, no me quiero ir;
ni pretendo estar por más tiempo aquí.



Brotes de eutanasia se aspiran en la vera
de un silencio inerte, de plácidos retoques,
ya no quiero ver, ya no quiero hallar,
ni pretendo ideas por dolor ajeno.



Ausencias incubadas en pájaros de cuentos:
alondras submarinas y peces voladores,
solo quiero hallar, solo quiero hallar,
el don de encontrar lo bueno en la maldad:


¡Esperanzas de nueva humanidad!

Fachadas.

Ando deambulando por la vida, elucubrando oscuridades,
manifestando caleidoscópicas singularidades,
expresando escogidas claridades
y escondiendo sombras, culpas y banalidades.

Ando por el mundo con la frente alta,
con el alma exhumada
y un espíritu alienado de mi ser
que se confunde en el infinito claroscuro
de realidades y mitos.

Ando por el mundo buscando compañías,
configurando apariencias,
sitiando soledades
y enrumbando mi proa hacia océanos seguros
y aburridos.

Desandaré mis pasos
en busca de la sana incertidumbre,
en busca de aventuras callejeras,
hasta dar con la paz costanera,
salitrosa y asediante
de la co-creación empedernida;
enamorada de la vida.

Hay poetas y hay poesía.

Es la poesía la que fabrica al poeta,
es la palabra la que descubre al artista,
el poeta no nace, se forja y se acrisola
en los hornos de la sensibilidad y la empatía.

El poeta respira a través de los versos:
Hay poetas y hay poesía...

Hijos del pasado

Búsqueda de atlantes entre genes milenarios,
tenemos los erarios de avas culturas
tejiendo el futuro vibrante y poderoso,
seguro y animoso,
y sólo algo tenebroso,
un poquito, nada más.

Hallazgo de lemures en células actuales,
mostramos cicatrices de antiguas razas,
en nuestros semblantes hay arcanos
profundos y silentes, terribles y vanos.

Somos hijos del pasado
en semblantes de futuro.


Humildad, humillación, lamento y perdón.

Mis versos enhielados,
tus curvas enhiestas,
mi cara devastada,
tu cutis florido.

Augusto y magno,
el desenlace inevitable
realzó la carestía.

La humildación,
la humillación,
el lamento
y el perdón
salieron de paseo,
encendieron una fogata
y armaron senda orgía,
gozándose mutuamente,
fundiéndose totalmente,
vertiéndose los unos en las otras
y viceversa...

Ahora,
humildad y humillación
son la misma cosa -triste ¿no?-
y lamento y perdón
también lo son.

¿O no?...
¡Pues no!
Humildad es modestia
y humillación es esclavitud.
El lamento es una queja
y el perdón es un don.

La gente: efluvio de metáforas.

La gente socava los cimientos urbanos
en una colosal proeza cotidiana.

La gente ensambla autos en cadenas de montaje,
la gente recrea zapatos en las manovías,
la gente cose vestidos a granel
con ilusa y cordial algarabía.


La gente va en tropel
-como el ganado va al matadero-
así va la gente, en busca del dinero;
de este a oeste, de arriba a abajo,
en tosca desbandada, en larga estampida,
cazando en el aliento un hálito de vida.

La gente vende, engaña, convence, se ensaña;
la gente juega, roba, estafa, ataca,
chantajea, desluce, se luce, atraca,
mata y se mata diariamente.
La gente se atribuye el imponente
emblema del esbirro.

La gente suda birra,
cuba libre, daiquirí, gin tonic y tetero,
ron, aguardiente, whisky y tequila,
entre un destornillador de paleta y otro de estrías:
-blossom mary-


La gente ya no fía,
la gente no se fía
de la gente...
¡naturalmente!

La gente exhala coca y marihuana,
crack, eroina, nicotina
que asesina.
La gente es un dolor que camina...
un dolor hiperbólico; desmesurado,
de cerros de arenisca poblado.

Rodando va el dolor cerro abajo
con las lluvias, con el hambre
y la miseria;
arrastrado por progresos clandestinos
como caños, como aludes, como ríos.

Pero volvamos a la gente
miserable y parnasiana.

Porque también es gente
el herrero doblado ante la fragua,
el carpintero con cara de martillo,
el pintor amarrado a su rodillo,
el plomero, carcelero de las aguas.

El panadero reverente de la masa,
el carnicero trajeado de novillo,
el soldado del último cerillo,
el pastelero ornado de uva pasa.

Porque también es gente
el comediante de risa elusiva,
el cirujano midiéndonos la vida,
el aviador, partida tras partida,
el escultor, su estatua casi viva.

Y el arquitecto que sueña catedrales,
el ingeniero que ingenia sus ingenios,
el transeúnte en busca de avos genios
y el curandero ignaro de los males.

Porque también es gente
el campesino esclavo del arado,
el alfarero esclavo de la arcilla,
el diputado esclavo de su silla
y el presidiario esclavo del pasado.

El militar esclavo de su bala,
el estudiante esclavo del diploma,
el huerfanito, pupilas de paloma,
la triste viuda esclava de su pala.

Porque también es gente
el violinista de plazas y caminos,
el drogadicto con ojos lapidarios,
el sepulturero que cela los sudarios
y el catador que es goce de los vinos.

El alpinista que sube hasta la cima,
el sacerdote sufrido y sin esposa,
el mendigante de hambre polvorosa,
el harapiento olvidado por el clima.

Y esos locos que han perdido la razón:
el huele pega, el recogelatas, el sicario
la meretriz que parece parvulario;
todos ellos, también mi gente son...


Todo un efluvio de metáforas
paseándose entre la gente,
cotidianamente...

La nada.

Descorneados mis ojos,
asediados mis labios,
bien sitiados mis versos,
conculcados mis pasos.

Ausentes mis abrazos,
inexistentes mis dolientes,
agraviados mis defensores,
aniquilados mis amores.

Nadando en medio de la nada,
me hundo,
profundo,
muy, muy, muy, muy profundo
y no hallo fondo alguno.

¿Saben?, descubrí algo importante,
incluso trascendental,
tan impresionante como el agua tibia,
más crucial que el huevo de Colón:
La nada...no tiene fondo...

La poesía duele

La poesía duele
cuando nos faltan palabras
para expresar sentimientos
que se nos ahogan por dentro.



La poesía duele
cuando carecemos de vocablos
para explayar los valores
que se retuercen adentro.



Y como me faltan palabras,
aguanto este dolor
de no poder desahogar
lo que me quiere estallar
desde muy adentro...



Por eso estoy descontento
en este preciso momento...


La verdad

¿Qué es esta verdad que nos acongoja?,
¿Qué es este vagar por sendas palabras?
¿Es la roca ígnea que se deshoja
o es el clavo que se hunde en las tablas?


¿Es acaso, del árbol, la arsa hoja
que el viento desprende, eleva y remonta?
¿O es; quizás, el caballo domado
o acaso su jinete, cuando desmonta?

¿Es la rima falsa de la poesía canalla
o es la luz que a través del cristal estalla?
¿Hipocresía impertinente y acosadora
o luz y vida, paz y amor a toda hora?

¿Verdad lisonjera, jamás verdadera,
verdad que acaricia la más alta esfera?
¿O verdad cruda, desnuda, sincera
dulce y acerba como madura pera?

Las causas de la vida

Las causas de la vida,
razones de existencia
y sueños de futuro
cobrando más vigencia.

El ojo es imbatible
mirándose hacia adentro,
la voz irrepetible
de un álgido lamento
pasea por rincones
de tórrido excremento.

Y mientras, me cuestiono
las causas de la vida,
del cuerpo, de la mente
de un sueño que despierta
dolido e impaciente,
repetidamente...


Lo que quiero

En honor a la verdad
yo no quiero comunismo;
lo que quiero es pluralismo,
lo que quiero es libertad,
paz, amor, sinceridad,
y una gran prosperidad
para todos.

Los grupos.

Las personas cambian cuando están en grupo:

El manso se vuelve fiero,
el fiero se hace sumiso,
el sumiso se torna en líder,
el líder se trastoca en tonto.

Los grupos influyen a quienes se dejan influenciar:

El virtuoso se entrega al vicio,
el vicioso se abraza al crimen,
el criminal adora al odio,
el odioso idolatra la ira.

Asegúrate entonces, hijo mío,
de unirte a grupos sanos,
intelectuales, altruistas,
con conciencia.

Porque reza un refrán napolitano:
Quien va con el cojo, al año ciega y cojea.


P.D.: Busca en todas tus relaciones humanas las tres eses:
Sinceridad, sencillez, sensibilidad...

Mentira convincente

Para que una mentira sea creíble
debe tener algún nimio recurso
de verdad. Solo así sostiene el curso
hacia la destrucción de lo invencible,

hacia la conmoción de lo intangible:
esa realización de orín discurso
que inventa realidades en concurso
vano, en una carrera indetenible

hacia la hipocresía y falsedad.
Una mentira solo es convincente
si tiene un elemento de verdad;

alguna realidad tan concluyente
que atrape la atención de aquel que escucha,
tal como el pescador pesca una trucha.

-Y la trucha es aquel timado oyente
que confía en estafas ciegamente
dejándose embaucar; completamente.

Miedo a la muerte.

Tengo un vacío inerme y radical
en el corazón alienado,
tengo un venerado
placer monumental
en regodearme en mis cuitas y dolores.

No tengo los favores
de musa alguna,
tan solo la luna
refleja a veces mis temores.

Tengo una tristeza infinita
que me transforma en eremita,
y tengo la infame cobardía de vivir
a flor de piel,
tengo la hiel
de un amargo subsistir
en brazos de la modorra y el aburrimiento.

Miento,
lo que en verdad tengo
es un inexpugnable temor a la muerte.
Que suerte
que solo es por ratitos,
de vez en cuando,
raramente...

Muerte (décima)

¿Podré escapar de tu danza?
lo pregunto ingenuamente;
un desvariar de mi mente
pretende huir de tu andanza,
a pesar de tu bonanza.
¿Podré evadir este abismo?
¡ah!, pervertido optimismo
que me augura eternidad;
cuando falta potestad
¡de gobernarme yo mismo!.

Ni mártires ni héroes

Van los mártires bajando
de sus cruces segunderas;
se deshacen las quimeras,
los secretos van rodando.

Los héroes van de caída
bajo el peso del neomundo
que reclama furibundo
paz, amor y nueva vida.

Se desgastan los altares...
Se suicidan los ideales
con los tragos de los bares.

Las convicciones banales
abren paso a nueva prosa
de bondad, la más fogosa...

...con un plato de cereales.







ACLARATORIA:
Lo que intento decir es que la idolatría hacia mártires y héroes causa más daño que los problemas que intenta resolver, además, solemos venerar a los mártires y héroes olvidando que el mensaje es más importante que el mensajero, haríamos mejor en analizar el pensamiento y la actuación de nuestros mártires y héroes, incluso seguir sus pasos si fuera menester, que generar simbologías vacuas e ideologizaciones inútiles además de conflictivas.
El cierre significa que la veneración e idolatría no se comen, ningún sentido tiene inmortalizar a los mortales en la total ignorancia de los mensajes que los hicieron grandes hombres, el mensajero no importa, lo importante es el mensaje.

Ya es hora de bajar a los mártires de sus cruces y a los héroes de sus pedestales, mártires somos todos y todos somos héroes.
La historia no la hace un individuo, la hace el pueblo que sigue a esos individuos, el pueblo que acepta los mensajes...

Otra vez el hombre nuevo

Yo no soy lo que tú quieres que sea,
yo sólo soy lo que soy,
lo que quiero ser.

Yo no soy el cúmulo de mis experiencias,
soy; más bien, lo que hago con ellas.

¿Hasta cuándo el Hombre Nuevo?.
¿No bastaron Hitler, Mussolini, Stalin
Mao, Hiroito y Fidel Castro?
¿Van a seguir con ese calamar?
¿Otra vez el Hombre Nuevo?.

Déjame ser el hombre viejo
con pasado y sin retorno,
con presente y sin futuro,
con esperanzas, sueños e ilusiones.

Déjame ser quién quiero ser,
déjame ser yo mismo
y deja que cada quién sea
exactamente como quiere ser.

Ya no intentes enclaustrar personalidades,
ya no trates de encerrar pensamientos,
ya no quieras enredar entre atarrayas
ésta pluralidad que es buen baluarte.

Ya está bueno de Hombres Nuevos, razas arias y superhombres.
El racismo es racismo siempre,
el orden de los factores no altera el resultado.

Déjame ser...

Pero estamos preparados

Ciénagas volando bajo, muy bajo;
en las hondonadas del silencio se atesora el firmamento
y las llagas de los poetas marchan juntas
como hordas indestructibles,
ejércitos invencibles
de nobles sentimientos y esperanzas eternas.

Armados con la pasión indetenible
del que sabe que tiene razón;
avanzan los poetas, se aprestan al combate
de ideas, emociones y verdades vastas como el universo.
Desenvainan su verso
los juglares
nuevamente
eternamente.

Ciénagas volando bajito:
¡pero estamos preparados!

Dormir

Qué sabroso es dormir
qué divino es soñar.
el poder descubrir
el placer de escapar
a través de los sueños
de este mundo irreal.


Ser

Ser el todo y la nada
y ser uno con ellos.

Ser parte de algo,
ser algo sin parte,

vacío y penumbra,
probabilidad y certeza
en la más completa incertidumbre



Si miras más allá de tus penurias.

Si miras más allá de la tempestad,
podrás ver un arco iris de colores,
detrás de tantos agrios sinsabores
te aguarda; imbatible, la felicidad.

Si miras más allá de la tormenta,
verás un cielo claro y despejado,
verás un brillante sol, preparado
a disolver; de tu alma, las afrentas.

No te ahogues ya en un vaso de agua
y mira más allá de tus penurias,
dejando atrás; por fin, todas las furias,
forjando amor y paz en nueva fragua.

Serás; entonces, alma abanicada
por suave y fresca brisa matutina,
serás; también, bendita alma divina
por Dios; Nuestro Señor, acariciada.

Somos aguas del mismo río

Somos aguas del mismo río,
enrumbado hacia la mar
somos todos la misma gente
con el mismo deambular...

¿Por qué entonces divisiones?
¿Por qué las dicotomías?
Sólo queremos canciones
y trovas de paz y armonía.

Somos hijos del mismo cielo
y notas de la misma tonada
¿Por qué entonces tanto velo
separando en la explanada?

Somos todos del mismo mundo
vivimos en la misma nave
¡Que nuestro amor sea profundo
y nuestro vuelo sea de ave...!

Sueño extraño

Estaba yo en las lunas de Saturno
moviéndole los hilos a mis cuerpos,
y todo sucedía al unísono,
en el medésimo instante,
nacimientos, destetes,
juegos y juguetes,
alegrías y pesares,
quejas y cantares,
aciertos y deslices
en tórridos matices
multicolores,
amores y amoríos
y todos los desafíos
que encauzan a la muerte,
y todas las muertes, todas
en el medésimo instante;
en una mezcla extraña
de todas mis reencarnaciones.


Eternidad agobiante,
caleidoscopio desordenado;
desdibujado en los albores de un sueño
pleno de futuros y pasados,
entretejidos en una misma maraña...

Se reinicia la campaña
presurosa y acuciante
por una vida más gratificante...


Universos terráqueos.

Todo árbol es un pequeño planeta,
repleto de nidos y colmenares,
pletórico de aves, insectos, mamíferos
y microbios que cohabitan en él
como en un diminuto orbe.

Y todo ser humano está estrechamente relacionado
con otras vidas
corpóreas e incorpóreas.

¿No me crees?

Convence a sólo seis personas
de cualquier cosa y dicho mensaje
le dará la vuelta al mundo.

Sólo a seis
contigo siete:
número cabalístico...

Vuelo de ave

Vuela de nuevo como un turpial
llena de flores el matorral,
que hay golondrinas en la distancia
y cardenales sobre un altar;
que los caballos tienen su estancia
y las gaviotas ya quieren volar.

Vuelve a tus ansias de soñar,
riega las flores del matorral,
que hay colibríes en lontananza
y hay alcatraces sobre la mar;
que ya se avivan allá en la holganza
aquellas quedas ganas de triunfar.

Y si el verdor de tu alma santa
se ve opacado por el temor;
vibra, sonríe, baila y canta
que en esta vida todo es amor,
vibra, sonríe, baila y canta
que ha regresado el rey ruiseñor.

Vuela de nuevo como un turpial,
llena de flores el matorral,
que hay tijeretas sobre el sendero,
también gorriones sobre un altar,
que la verdad se pasea en cueros
sobre las olas de altamar.

Vuelve a tus ansias de soñar,
riega las flores del matorral,
que hay palomitas en el sendero
y periquitos sobre el altar,
que somos todos un sólo pueblo
y todos juntos vamos a ganar.

Vuela de nuevo como un turpial
llena de flores el matorral,
que ya se ha ido la sed de venganza
y sólo quedan ganas de amar,
que hay azulejos en lontananza
y ya se aprestan a despegar.