Mis Escritos

Mis escritos

son gratutitos

copia y pega

y ya está.

Los derechos de autor son demasiado caros

son la excusa del depredador

para hacer dinero fácil

a costa del escritor.

Por eso prefiero confiar

en que se reconocerá mi autoría.

Por eso, yo regalo mi trabajo

siempre que reconozcan mi autoría...

Copia y pega y es todo tuyo,

con mi nombre en el final.

Gracias

Buscar este blog

martes, 1 de marzo de 2011

Mente Clausurada



Muestra la última lágrima del difunto.
Dame la lágrima primera de su viuda
y el goterón de sangre en llamaradas
entregándose perpetuo hasta su tumba.

Mujer sin más valija que un recuerdo
y abrazos de unos niños desterrados;
de huérfanos viviendo de promesas,
de angustias curtidas de pasados.

Pigmeos pensamientos nos gobiernan;
la espada de Bolívar se ha oxidado;
partida, derruida, agrietada y olvidada,
perpetua exangüe su adusto desenlace.

Autistas nos volvimos marginados en laderas
ya lejos de caminos tan trillados como esquivos
¡Autistas voluntarios somos todos, ya no hay duda!
-Hallazgo de apatías colosales y desnudas-

Y un sol jamás se guarda en el forro de un bolsillo
ni el viento huracanado se embotella así de fácil;
acaso de las olas ni su espuma disgregada
alcance a humedecer los arrecifes coralinos.

Y vuelan las gaviotas en sus vuelos de rutina
alucinadas van surcando un cielo golosina
con rizos y espirales y picadas y subidas
anuncian el fragor del nuevo vuelo inverosímil.

Y nadan tantos peces en los charcos del planeta
escualos, manta rayas, peces vela, hasta pirañas,
atunes y salmones y sardinas y caribes
CARIBES, MÁS CARIBES, CIEN CARIBES, MIL CARIBES...

Y en tierra ya no hay surcos ni frutales ni viñedos
los cuervos; -¡ay, los cuervos siderales y entusiastas!
los cuervos...esos cuervos que sacaban tantos ojos
son ciegos, sordo mudos y auténticos e irreales.

Profáname el silencio de mi mente clausurada,
si puedes doblegar mi pensamiento libertario,
si puedes derrocar mi sentimiento solidario,
si puedes destrozar mis emociones aceradas.

Dejé ya de creer en ideales hace tiempo;
dejé ya de sembrarme de ilusiones y falacias,
por eso hoy te confieso que he vivido con soltura
mis días de calma quieta, necesaria, irreverente
y también mis nubarrones, tempestades y tormentas.

Y también mis nubarrones despejados por el cierzo...

No hay comentarios: